Tenlo claro

Cómo te echaba de menos Mrs. Two Cents.

No es que mis queridas Converses pasaran a mejor vida (Eso nunca) ni que no escribiera cientos de post imaginarios que nunca he llegado a publicar. Tampoco ha sido falta de inspiración pero se me han juntado tantas novedades que ya no sé por dónde empezar.

Estos meses he sido más Mrs. Two Cents que nunca ya sabes a qué me refiero, disfrutar de mis amigos, hacer un master en Bares Paco (hablaré más tarde de ellos) y saltar al terminar de cruzar el paso de cebra y subirme al bordillo.

El fin de semana pasado decidí, junto con mi queridísima Agente Tortuga,  celebrar que hay veces que es mejor perder a ciertas personas de vista. Empezamos festejar a las 5 de la tarde en La Sureña (Oh! Queridos, qué gran invento los cubos de cerveza para los que aún somos pobres y qué exquisitez las lágrimas de pollo). Pasadas unas horas se unió parte de La Familia Corleone y tras sacar de paseo a Pan y Peter (Son unos peces y nuevos miembros de La Familia Corleone) seguimos celebrando hasta las tantas de la noche en un sitio donde siempre es verano y las copas se ponen en cubos de playa.

only summer vibes mrs two cents

(Sólo para los valientes, yo aún no lo soy).

Espera, me estoy desviando de nuevo. Lo que quiero decir es que tras un año y algo más en Búsqueda Activa de Empleo por fin lo he conseguido. Han pasado más cosas en mi querido mundo de Mrs. Two Cents. Algunas anécdotas de La Familia Corleone que os contaré más adelante y otras que me guardaré.

Converses_ Mrs Two Cents tenlo claro blog

Siempre voy en bus a trabajar, me da igual tardar más pero me encanta que El Señor Busero (como decimos en un rincón de Galicia) me reconozca y me desee un buen día. Reconozco que les he cogido un poco de manía a un par de niños que son especialistas en robar sitios (Dios mío, no les aguanto). Pero bueno, ahora les está saliendo bigote y cambiando la voz, ya tienen bastante como para que aún encima yo les mande mal de ojo en secreto. Además, lo compenso con un mico de unos 5 años que siempre tiene cara de sueño y habla sólo en italiano.

Siempre llevo algún libro y hace unos meses, quizá debido al sueño, me di cuenta de que llevaba 10 minutos leyendo el mismo párrafo el cual, terminaba con la siguiente frase:

‘Tenlo claro’.

Y entonces, empecé a pensar en mi querida Mrs. Two Cents del pasado, la que hace unos meses sentía un nudo en el estómago por seguir en ‘Búsqueda Activa de Empleo’. Me acordé de mis largos paseos para salir de casa y no ahogarme en 4 paredes y también de la suerte que tengo al poder contar con Monsieur Pizza, mi querida Familia Corleone y mi oasis en Two Cents in my pocket donde siempre estoy morena y puedo tomar un helado After Eight siempre que me de la gana.

Summer_Mrs Two Cents Blog

Suelo hacer listas. Ya en la universidad, antes de empezar los exámenes, cogía un folio, lo doblaba por la mitad y con un edding negro escribía todo aquello que quería conseguir y frases que no quería olvidar o escribía para autoconvecerme.

‘Tenlo claro’.

Ten claro que habrá situaciones que te harán ver todo con otra perspectiva.

Ten claro que el mundo no es sólo lo que tú conoces, hay mucho más.

Ten claro, que no hay mal que mil años dure ni cuerpo que lo aguante, que el secreto está en el cambio de actitud.

Ten claro que la vida es aquello que pasa mientras te quejas.

Supongo que al leer aquella frase mi cabeza pensó ¿Te acuerdas cuando creías que no ibas a salir del bucle? Pues saliste. Siempre saldrás y si tardas un poco más, estará el Tío Pepe para darte consejo y echarte algún piropo.

tio pepe madrid sunset two cents in my pocket

Eso tenlo claro.

Y así fue como seguí y sigo disfrutando de mis paseos en autobús de camino a mi trabajo, de mis libros, del mico italiano y del cielo de Madrid, que aunque esté contaminado, sigue teniendo un color precioso.

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He decidido que los Bares Paco merecen otro Post y el resto, ya queda entre nosotros.

@Mrs_TwoCents

 

 

 

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Soy una maleducada

Ha pasado sin querer.

Prometo que no me he dado cuenta.

De hecho, sigo cediendo mi sitio en el Metro cuando entra una persona mayor, también espero para empezar a comer y la servilleta siempre está en mis rodillas. Termino siempre todo lo que está en mi plato, aunque sea carpaccio, remolacha o el maldito sushi.

(Nota: Desde aquí digo que se debe desconfiar de aquellas personas que prefieren el sushi a una buena tortilla de patatas).

Estrecho la mano con fuerza y saludo a todo el mundo por su nombre, suelo dedicar varias sonrisas al día a gente desconocida y entablo conversaciones con la de la panadería, el portero y hasta he conseguido ganarme al chino de debajo de mi casa.

Últimamente me regala chicles y cuando paso por delante me saluda levantando la cabeza lo cual, es algo que hace unos años, me parecía imposible conseguir.

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Ahora todo ha cambiado.

Soy una maleducada y mi letra escarlata son dos tics azules.

whatsapp

Veréis, desde hace un tiempo cada vez que empiezo una conversación me encuentro pidiendo perdón.

Ha llegado un punto en el que incluso durante una cena si no saco el móvil y contesto inmediatamente alguno de los mensajes recibidos estoy siendo una maleducada.

Y pobre Mrs. Two Cents como los mensajes sean leídos y no contestados. En dicho caso mi mala educación vendrá también cargada de vergüenza.

Últimamente todo empieza con un:

“Perdona, estaba cenando”,

“Perdona, estaba en el tren”,

“Perdona estaba en la calle,

perdona, perdona…”

Mrs. Two Cents ha tomado una decisión.

Never apologizeA partir de ahora disfrutaré de mi mala educación.

Seguiré sin sacar el móvil cuando estoy rodeada de gente, me centraré en escuchar las conversaciones que tienen lugar en la mesa, me preocuparé de reírme con ganas de mi insolencia y de no hacer caso del dichoso parpadeo azul o verde que me mira con ojos acusadores.

Durante una clase en la universidad un profesor nos dijo que había un estudio (Siempre hay uno) que demostraba que la mayoría de los mensajes enviados por whatsapp eran inútiles. No aportaban nada. Y que además, el único momento en el que nos alejábamos del móvil era cuando nos metíamos en la ducha.

¡Qué terrible sensación la pérdida de libertad!

Querida nostalgia,hubo un tiempo en el que no tenía saldo, en el que no miraba el móvil cada 5 minutos, en el que existían los fin de semana locos de Movistar, en el que inventamos un nuevo lenguaje y terminábamos nuestros mensajes con “cnt”.

Hubo un tiempo en el que para saber si un plan era cool no me hacía falta conseguir likes. (Hubo un tiempo en el que ni si quiera utilizábamos la palabra cool).

No estoy diciendo que no me gusten las nuevas tecnologías pero admito que cada vez me gusta más ser una maleducada.

A partir de ahora, llevaré mi letra escarlata como mi seña de identidad, no mi yugo.

Live free

No volveré a pedir perdón

y es que al fin y al cabo,

estoy disfrutando de una vida sin filtros.

No filter

Verás qué disgusto cuando se lo diga a mis padres.

Ellos, que me habían educado tan bien.

.-Mrs. Two Cents

@Mrs_TwoCents